La provincia de Santa Fe recibió una mejora en su calificación crediticia por parte de la agencia internacional Moody’s, que elevó su nota de B3 a B2. Con esa decisión, la provincia quedó por encima de la calificación soberana de la Argentina, que actualmente se ubica en B3, y pasó a integrar el grupo de las cuatro jurisdicciones mejor calificadas del país.