Santa Fe continúa siendo uno de los pilares de la producción láctea argentina. La provincia reúne el 34,8% de los tambos activos del país y concentra el 31,1% del rodeo bovino destinado a la lechería, consolidándose como uno de los principales motores del sector. Sin embargo, ese liderazgo convive con un proceso de transformación que preocupa: en apenas un año cerraron 290 tambos.