La situación del frigorífico Don Juan, que derivó en 27 despidos y la continuidad de 25 trabajadores en la planta, volvió a poner el foco sobre las dificultades que atraviesa la industria porcina. Para Daniel Roa, representante del gremio cárnico, el caso puntual también permite observar los problemas que afectan a distintos eslabones de una cadena productiva que, al mismo tiempo, conserva margen para crecer.