Tras 48 horas de parálisis, incertidumbre y creciente malestar vecinal, la ciudad de Santo Tomé y sectores de Sauce Viejo comenzaron a recuperar de manera progresiva el suministro de agua potable. La falla, localizada en una tubería de derivación del Acueducto Desvío Arijón cerca del balneario Don Roque, provocaba un derrame estimado en 300.000 litros de agua por hora a más de cuatro metros de profundidad.