La preocupante seguidilla de agresiones caninas registradas durante las últimas horas en la capital provincial —que dejó a un nene de 9 años herido en la Costanera Oeste y a una mujer junto a su hijo hospitalizados tras un violento episodio en barrio Sur— volvió a poner en el centro del debate la efectividad de los controles urbanos sobre la tenencia de perros de razas peligrosas de gran porte.