La crisis de Ueno Bank en Paraguay tuvo consecuencias directas en Argentina y dejó a cientos de trabajadores en una situación de incertidumbre laboral y económica. Entre ellos se encuentra Rodrigo Álvez, un programador oriundo de Santo Tomé, quien trabaja para ITTI, una empresa tecnológica vinculada al Grupo Vázquez, y denunció que fue suspendido durante 30 días sin goce de sueldo y que todavía no recibió el salario correspondiente a octubre.