La Pastoral Social de Rosario participó de un encuentro con concejales en el Palacio Vasallo, en la ciudad de Rosario, para intercambiar opiniones sobre la situación social, pobreza e incremento en la ayuda alimentaria. En el debate sobre el panorama en la ciudad, la Iglesia dejó su posición en relación a los cuidacoches a partir de que existen varios proyectos que buscan eliminarlos e imponer penas a quienes ejercen la actividad. «No hay que prohibir a los trapitos, sino que se los debe ordenar», declaró públicamente el propio arzobispo rosarino, Eduardo Martin. A ello, se le agregó el vicepresidente de Cáritas Rosario, Fabián Monte: «Prohibirlos es ponerlos bajo la alfombra. Pero el problema se hará tan elevado que nos terminaremos rompiendo la cabeza».