“No puedo respirar bien, porque tengo el tabique fracturado y una inflamación grande en la nariz. Se complica respirar, pero estoy medianamente bien”. Esas fueron las primeras frases que soltó Jesús Campregher, el árbitro que fue trompeado el sábado a la tarde en un partido de fútbol que disputaban los clubes Defensores de Funes y 7 de Septiembre por la Primera División de la Liga Rosarina.