A poco menos de un año de las lluvias intensas que dejaron a la ciudad de Vera bajo agua, el norte de la provincia de Santa Fe vuelve a padecer inundaciones tras el desarrollo de un nuevo fenómeno extremo. El común denominador continúan siendo la crisis climática, que vuelve a los eventos meteorológicos más extremos, y la deforestación sistemática que sufre el Gran Chaco argentino.