Luego de atravesar casi dos décadas en fuerte crisis financiera y sin que sus directivos encontraran una salida para frenar la debacle, este miércoles quebró la histórica usina santafesina Sancor, con sede en Sunchales y portadora de una de las principales marcas lácteas argentinas. Así lo dispuso la sentencia dictada por el Juzgado de Primera Instancia de Rafaela.