A poco más de cinco meses de la implementación de la nueva Ley de Seguridad Privada, el Gobierno de Santa Fe registró una reducción del 30 % en las llamadas al sistema de emergencias 911 derivadas de alarmas fallidas o activaciones sin incidentes reales. La disminución equivale a 15.659 comunicaciones menos respecto del mismo período del año anterior y representa una mejora significativa en la utilización de los recursos operativos de las fuerzas de seguridad.