La llegada de los últimos días de agosto vuelve a poner en escena uno de los fenómenos meteorológicos más conocidos del calendario argentino: la denominada Tormenta de Santa Rosa. Este año, el escenario presenta condiciones favorables para el desarrollo de tormentas y chaparrones sobre una amplia franja del centro y este de la Argentina, con especial atención sobre Santa Fe, Entre Ríos, el norte de Buenos Aires y Uruguay.