La ciudad de Santa Fe cerró un balance positivo de las vacaciones de invierno al consolidarse como uno de los principales destinos urbanos de la región. La estrategia de extender la agenda turística durante todo julio permitió atraer visitantes de distintos puntos del país y del exterior, generando un impacto económico estimado en $4.566.755.000 y convocando a más de 350.000 personas entre turistas, excursionistas y residentes.