La provisión de medicamentos de alto costo para enfermedades graves o poco frecuentes se convirtió en uno de los puntos más sensibles para el sistema público de salud. Ante demoras y falta de respuestas por parte del Gobierno nacional, la provincia de Santa Fe decidió avanzar con una licitación por más de $13.064 millones para garantizar tratamientos que no admiten interrupciones.