El aumento de la pobreza en Santa Fe encendió las alarmas de la Iglesia, que advirtió sobre el deterioro de las condiciones de vida de numerosas familias, las dificultades para acceder a los alimentos y el crecimiento de los problemas habitacionales. En ese contexto, Nicolás Perot, integrante de la mesa directiva de la Pastoral Social de la Arquidiócesis de Santa Fe, aseguró que la situación que reflejan los últimos datos oficiales del Indec coincide con una realidad que las organizaciones sociales y religiosas vienen observando desde hace varios meses.