Santa Fe ya empezó a vivir el partido antes de que ruede la pelota. La semifinal del Mundial entre Argentina e Inglaterra, que se disputará este miércoles desde las 16, promete alterar la rutina de la ciudad. La expectativa por un lugar en la final no solo se traducirá en televisores encendidos y bares repletos: la mayoría de los comercios modificará sus horarios de atención y miles de santafesinos organizarán su jornada para no perderse un encuentro que, además de lo futbolístico, tiene una carga histórica imposible de ignorar.