Arteaga, una localidad de 3.500 habitantes ubicada en el sur de la provincia de Santa Fe, a unos 100 kilómetros de Rosario y muy cerca del límite con Córdoba, atraviesa una etapa de transformaciones que combina obras de infraestructura, inversiones en seguridad, salud y educación, y un creciente movimiento de visitantes atraídos por las misas de sanación del padre Roberto Bigolin. Su presidente comunal, Julián Vignatti, compartió los principales avances de una gestión que busca preservar la identidad y la tranquilidad de los pueblos del interior.